ESPECIAL SEXUALIDAD

SEXO: UN UNIVERSO EQUÍVOCO
Hoy presenta EL ALMANAQUE la estructuración, en una web específica, de
la gran abundancia de material que en torno a este tema venimos
acumulando desde hace más de cuatro años, en dos vertientes dominantes a
cargo de nuestros especialistas: la léxica y la psíquica, con
derivaciones a la biología, la antropología, la sociología.
Siendo el trabajo sobre las palabras con que se dicen las cosas nuestro
carácter distintivo respecto a los demás diarios, hemos empezado este
ESPECIAL SEXUALIDAD como suelen empezar los tratados serios de
cualquier materia: por asentar el valor de los nombres que les hemos
puesto a las cosas del sexo, o con los que nos hemos encontrado ya
puestos. Y es bueno empezar por ahí porque cada uno bautiza a sus
criaturas conforme a sus creencias: que no es poca la información a
veces esencial y a veces complementaria que se obtiene de saber si uno
se llama José, Joseph, Yusuf o Jesé.
Y si eso ocurre tratándose sólo de diferentes versiones de un mismo
nombre, imaginen la riqueza de información esencial que nos aporta
respecto a una cosa, la constatación de que recibe nombres distintos en
diferentes culturas o en momentos distintos de la misma cultura. Y la
preciosa información que nos aporta el descubrimiento de que una cosa ha
abandonado, por huida o por defunción, el nombre que para ella fue
creado (o vaya usted a saber, por el cual fue la cosa creada), y que la
casa vacía ha sido ocupada por un huésped al que no le corresponde.
Pues bien, fieles a nuestro singular método de investigación de las
cosas por el nombre que llevan, hemos ido siguiendo los vestigios de las
cosas en las palabras que para ellas se crearon. Y hemos asumido el
riesgo de toda in-vestigación: adivinar por los vestigios no sólo el pie
que los marcó, sino el cuerpo entero, y a partir de ahí la forma de
vivir del individuo cuyo era el cuerpo, y de los que formaban su
entorno. Nos movemos en el terreno de la más auténtica arqueología, la
de las viejas palabras; en el territorio de los mitos consensuados en
función de las creencias de cada cultura y de cada momento.
Pero eso sólo es el pórtico: luego viene el enorme caudal de cuestiones
que presenta el mundo del sexo, que se vive de una forma tan distinta
desde hace un par de decenios, y que exige de muchas personas un notable
esfuerzo de adaptación a nuevos planteamientos y a tropiezos
inesperados.
Con esta nueva presentación de nuestros contenidos sobre este
apasionante tema, confiamos atraer el interés de nuestros lectores y
prestarles un servicio valioso.
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